Humanos ya se drogaban hace 25,000 años…
Dientes prehistóricos encontrados en Indonesia contienen evidencias de que los humanos consumían nuez de betel (estimulante) desde hace 25,000 años
ARQUEOLOGIASUSTANCIAS
9/12/2026


Leer Artículo Original: https://news.griffith.edu.au/2026/09/10/ice-age-origins-of-one-of-humanitys-oldest-drug-habits/


Los experimentos indicaron que el responsable probablemente era la nuez de betel, semilla de la palma Areca catechu. Para reforzar la hipótesis, los análisis bioquímicos detectaron arecolina, su principal compuesto neuroactivo, en los tejidos dentales.
Además, el equipo colocó nueces enteras en saliva artificial y comprobó que simplemente chuparlas liberaba suficiente arecolina para producir un efecto fisiológico y modificar la actividad cerebral.
La “medicina” que empeoraba el problema
La arecolina puede generar estimulación, alerta y una ligera sensación de euforia. También posee cierto efecto analgésico, por lo que los investigadores sospechan que aquellas personas pudieron comenzar a usar la nuez para calmar el dolor de muelas.
Pero el remedio terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla.
La semilla dura y abrasiva fue excavando surcos cada vez más profundos. En uno de los individuos, el desgaste llegó a dejar expuesta la pulpa interna del diente, provocando posiblemente dolor extremo, infecciones y dificultades para comer.
Así pudo formarse un círculo vicioso brutal: chupaban la nuez para aliviar el dolor, pero la propia nuez destruía todavía más sus dientes.
Leer Artículo Original: https://news.griffith.edu.au/2026/09/10/ice-age-origins-of-one-of-humanitys-oldest-drug-habits/
El hábito que comenzó antes de la agricultura
Muchísimo antes de que existieran las ciudades, la agricultura o la cerveza, algunos cazadores-recolectores ya consumían sustancias capaces de alterar la mente.
Un equipo encabezado por arqueólogos de la Universidad Griffith encontró evidencias de que habitantes prehistóricos de la isla de Sulawesi, Indonesia, chupaban habitualmente nueces de betel hace entre 25,000 y 16,000 años.
El descubrimiento podría representar la evidencia más antigua conocida del consumo habitual de una droga vegetal.
Unos dientes destrozados delataron el secreto
Los investigadores analizaron los restos de dos personas separadas por miles de años. Ambas presentaban unos surcos profundos y redondeados en los dientes, un desgaste tan extraño que parecía provocado por mantener repetidamente algún objeto duro dentro de la boca.
