Canibalismo en la España neolítica: huesos hervidos, cráneos convertidos en copas y señales de violencia
Durante décadas se sospechó que estos huesos humanos habían sido comidos. Ahora aparecieron las fechas, las marcas de cuchillo, los dientes humanos… y hasta cráneos convertidos en recipientes
ARQUEOLOGIA
9/4/2026


Leer articulo original: https://eurekamag.com/research/109/885/109885259.php
Hace más de 7,000 años, algunas comunidades del sur de la península ibérica realizaron algo bastante más inquietante que simplemente enterrar a sus muertos, la razita se los botaneaba.
Un nuevo estudio publicado en el Journal of Archaeological Science analizó restos humanos procedentes de tres cuevas de Granada: Malalmuerzo, Carigüela y Las Majólicas. Y lo que encontraron es bastante macabro.
En las tres cuevas se encontraron cambios hechos en los cuerpos cerca del momento de la muerte.
Esto sugiere que los cadáveres humanos fueron tratados de manera organizada y siguiendo un procedimiento: marcas de cuchillos utilizadas para descarnar, fracturas intencionales de cráneos y huesos, extracción de médula, señales de hervido e incluso marcas producidas por dientes humanos. (Aaaaaalamaadre!)
Pero aparentemente no ocurrió siempre por la misma razón.
En Malalmuerzo, los restos datan aproximadamente de 5300–4950 a. C. y presentan traumatismos craneales por golpes.
Esto hace pensar a los investigadores que podría haber estado relacionado con violencia interpersonal o entre grupos.
Pero no es de sorprenderse, si al día de hoy la raza todavia se agarra a machetazos afuera del estadio cuando pierde su equipo de futbol.
La Cueva de la Carigüela resulta todavía más extraña: allí existen evidencias de la fabricación de copas hechas con cráneos humanos.
Mira que creativos estos pelados, en vez de un Yeti usaban un craneo para echarse una chelita bien helada
En Las Majólicas, fechada aproximadamente entre 3950 y 3760 a. C., el procesamiento fue diferente y menos intenso en los huesos largos.
Algunos restos humanos estaban además teñidos con cinabrio, un pigmento rojo que podría apuntar hacia un componente ritual o funerario.
La conclusión es quizá lo más interesante: el canibalismo neolítico en el sur de España no parece haber sido una única tradición ni un evento aislado.
En otras palabras: hace miles de años, en las cuevas de Granada, los muertos no siempre terminaban simplemente enterrados. (Chssss Mirdssss!)
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